Morón
Moronense sufre contusiones tras tropezar con un acerado roto y no es indemnizado por no circular con la “debida diligencia exigible”
Morón. A.B.F., un vecino de Morón de unos 50 años, presentaba el pasado mes de marzo una reclamación en materia de Responsabilidad Patrimonial solicitando el arreglo…
Morón. A.B.F., un vecino de Morón de unos 50 años, presentaba el pasado mes de marzo una reclamación en materia de Responsabilidad Patrimonial solicitando el arreglo de los desperfectos existentes en una parte del acerado de Avenida de la Asunción y el reconocimiento a ser indemnizado (sin fijar cuantía), con motivo de las lesiones sufridas a consecuencia de una caída en la vía pública.
Los hechos ocurrieron el pasado 13 de marzo, cuando este vecino iba caminando por la Avenida de la Asunción y tropezó en el acerado de dicha calle debido al mal estado en que se encuentra el mismo, provocando que cayera al suelo y le produjera las lesiones relativas a contusiones en la cara. Tuvo que ser atendido en lasasistencias de Urgencias en el Hospital de Alta Resolución de Morón.
Pese a que en el informe de un Técnico Municipal se reconoce que en el acerado citado existen dos lozas de hormigón de 40 cm. por 40 cm. fracturadas, cuyas piezas que quedan en el lugar presentan mala posición y desnivel en relación con el plano general del acerado, sobresaliendo levemente sobre éste, el alcalde de Morón, Juan Manuel Rodríguez, firmaba un decreto el pasado 13 de octubre donde desestima la reclamación del vecino atendiendo a las indicaciones del Técnico Municipal que asegura que “el referido acerado tiene una anchura suficiente para que un peatón que circule con la debida diligencia exigible evite el tropiezo, por lo que entiende que es compatible el uso de la vía pública sin riesgos con la deficiencia que se observa”.
Dos testigos aseguran la versión del accidentado
En el acta de “Declaración de Testigos” realizada por el Ayuntamiento los testigos presénciales aseguran que el día en concreto transitaban por la Avenida de la Asunción y observaron cómo su amigo tropezó con una loza levantada en el acerado y seguidamente cayó al suelo.
Según los testigos, en el momento de la caída no existían obstáculos o elementos que dificultaran el paso por el acerado, encontrándose totalmente limpio de enseres.
Siendo preguntados sobre el estado físico de la persona lesionada y de si se hallaba bajo la influencia de bebidas alcohólicas, manifestaron que su amigo previamente había tomado “algunas copitas” pero que en todo caso no se hallaba mareado y asimismo manifestaron que se marchó solo y a pie para acudir a los servicios médicos.











