Entrevistas
Casa Loren, dos generaciones y un mismo latido en el corazón de Morón


En la avenida Asunción, número 12, hay un lugar donde el tiempo no pasa: se transforma. El Bar-Restaurante Casa Loren, fundado en 1989, no es solo un restaurante; es parte de la memoria sentimental de Morón de la Frontera.
Su actual gerente, heredero de la segunda generación, habla del negocio con emoción contenida y orgullo sincero. Acaban de culminar una reforma integral que ha renovado por completo el local. “Hemos intentado adaptarnos a lo que teníamos y mejorar todo el tema de las instalaciones”, explica. El objetivo ha sido claro: modernizar el espacio sin borrar su identidad, hacer que el cliente esté más cómodo, pero que siga sintiendo que está en Casa Loren de toda la vida.
“Todo se lo debo a mis padres”
Detrás de cada barra, de cada plato y de cada mesa servida hay una historia familiar. “Yo vengo de segunda generación y todo se lo debo a mis padres. Ellos han sido los pioneros de lo que es el restaurante Casa Loren”, afirma con gratitud.
Sus padres levantaron el negocio con esfuerzo y constancia, convirtiéndolo en punto de encuentro para generaciones de moronenses. Hoy, él continúa ese legado. Y el futuro ya empieza a asomar.
“Tenemos entendido que tu hija va a jugar un papel importante”, le comentamos. Sonríe. “La verdad que sí. Para mí sería muy importante que mi hija siguiera como nosotros venimos haciendo”. La posibilidad de una tercera generación no es solo continuidad empresarial; es la prolongación de una forma de entender la hostelería como servicio, como cercanía y como familia.
Tradición con un toque innovador
Si algo define a Casa Loren es su equilibrio entre lo tradicional y lo actual. “Lo importante es la atención al cliente”, subraya. Y no lo dice como frase hecha. Agradece expresamente a quienes eligen su restaurante: “Hay muchos sitios donde ir, y que dejen otros lugares para venir aquí a disfrutar de nuestros platos y de nuestro ambiente es algo que valoramos muchísimo”.
En cocina, la filosofía es clara: conservar los sabores de siempre, pero sin quedarse atrás. “Intentamos mantener las cosas tradicionales del pueblo con un toque innovador”, explica. Se definen como una cocina de mercado, basada en el producto de temporada. “Según lo que vamos teniendo, vamos creando platos, cambiando, intentando evolucionar sin perder la esencia”.
Esa esencia —la del guiso hecho con calma, la del producto bien tratado, la del trato cercano— es la que ha mantenido vivo al restaurante desde 1989.
Una invitación abierta al pueblo
Tras la reforma, Casa Loren luce renovada, más cómoda y actual, pero sigue siendo ese rincón familiar donde las conversaciones se alargan y los recuerdos se construyen alrededor de una mesa.
El gerente lo tiene claro: “Invitamos a todo el pueblo de Morón, y a quien no nos conozca, que venga a conocernos. Lo va a pasar bien y va a disfrutar de un ratito muy bueno gastronómicamente”.
Porque en Casa Loren no solo se sirve comida. Se sirve historia, dedicación y cariño. Y en un pueblo como Morón, eso no es poca cosa.
Av. la Asunción, 10, 41530 Morón de la Frontera, Sevilla

















