Morón
Un juzgado de Morón resuelve un caso histórico: un hombre de 84 años logra demostrar quién fue su padre




La sentencia, dictada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Morón de la Frontera, pone fin a un largo proceso en el que fueron necesarias pruebas de ADN y exhumaciones para acreditar la paternidad.
El Juzgado de Instrucción número 2 de Morón de la Frontera ha dictado una sentencia que reconoce como hijo biológico de un empresario fallecido en 1963 a un hombre de 84 años, poniendo fin a una batalla judicial que se ha prolongado durante más de cuatro décadas y que ha requerido incluso la exhumación de restos mortales para obtener pruebas de ADN concluyentes.

El procedimiento, iniciado hace años para esclarecer la filiación del demandante, ha tenido una especial complejidad debido a las dificultades para localizar los restos del presunto padre. Según ha trascendido, la falta de precisión en los registros del cementerio obligó inicialmente a autorizar la exhumación de varios enterramientos, aunque finalmente solo fue necesario analizar muestras de dos de ellos para confirmar el parentesco mediante pruebas genéticas.

La resolución supone el reconocimiento legal de la filiación del octogenario, que durante décadas defendió su derecho a conocer oficialmente su identidad biológica y a reclamar los derechos hereditarios que pudieran corresponderle.
El caso comenzó a tomar forma tras el testimonio de una persona que aseguró haber conocido la relación entre la madre del demandante y el empresario fallecido. A partir de ese momento se inició un largo recorrido judicial que desembocó en la presentación de la demanda de filiación y en la práctica de diversas diligencias hasta llegar a la prueba científica definitiva.
La sentencia convierte al juzgado moronense en escenario de uno de los procedimientos de filiación más singulares de los últimos años, al haberse basado en pruebas de ADN obtenidas tras exhumaciones autorizadas judicialmente para resolver un caso iniciado más de medio siglo después del fallecimiento del supuesto progenitor.
Aunque la resolución puede ser objeto de los recursos previstos por la ley, el fallo representa un importante respaldo al derecho a la identidad y demuestra el peso determinante que las pruebas genéticas tienen actualmente en este tipo de procedimientos judiciales.














