Morón
El Alcalde cierra la puerta a la planta de biometano en Morón: «Este Ayuntamiento no va a tramitar ningún paso urbanístico más de este proyecto»
A menos de un año de las elecciones municipales de 2027, el alcalde de Morón, Juan Manuel Rodríguez, ha dado un giro radical a la posición del Ayuntamiento sobre la planta de biometano proyectada junto a La Ramira. Tras el creciente rechazo vecinal y la presión social generada en las últimas semanas, el Gobierno local cierra ahora la puerta a un proyecto que amenazaba con convertirse en uno de los principales focos de desgaste político de la recta final del mandato.




El alcalde de Morón de la Frontera, Juan Manuel Rodríguez, ha anunciado este martes un giro de 180 grados en la posición del Ayuntamiento respecto al proyecto de planta de biometano previsto en las inmediaciones de la urbanización La Ramira. El regidor ha afirmado de forma rotunda que el Consistorio «no va a tramitar ningún paso urbanístico más» relacionado con la iniciativa y que el equipo de gobierno no respaldará su desarrollo.

Las declaraciones llegan apenas unos días después de que el proyecto saliera a información pública y tras la creciente movilización vecinal contra la instalación, que ha dado lugar a la creación de una plataforma ciudadana y a numerosas muestras de rechazo en distintos sectores de la localidad.

«Nunca va a apoyar este proyecto»
Durante su comparecencia, Rodríguez explicó que antes de hacer pública la posición municipal quiso mantener reuniones con la plataforma ciudadana y con representantes de asociaciones vecinales de Morón.
Según indicó, tras analizar la documentación y estudiar experiencias de otros municipios donde ya funcionan plantas similares, el Gobierno local ha llegado a la conclusión de que no concurren las condiciones para considerar que el proyecto responde al interés público exigido por la normativa urbanística.
«Este alcalde y su equipo de gobierno nunca va a apoyar este proyecto. Nunca va a tramitar nada a nivel municipal para que este proyecto pueda llegar a Pleno», afirmó.
El alcalde insistió en que actualmente no existe ninguna tramitación municipal en marcha que permita la implantación de la planta y recalcó que el documento emitido hace años por el Ayuntamiento fue únicamente una consulta de compatibilidad urbanística, sin carácter vinculante y sin generar derechos para la empresa promotora.
El interés público, la clave del rechazo
Rodríguez explicó que este tipo de instalaciones requieren, además de la autorización ambiental que corresponde tramitar a la Junta de Andalucía, una declaración de interés público por parte del Ayuntamiento cuando se ubican en suelo rústico.
Y es precisamente ahí donde el Gobierno municipal considera que el proyecto no supera el filtro.
Según manifestó, tras estudiar la contestación social que han generado plantas similares en otros puntos de Andalucía y España, así como las dudas existentes sobre su posible impacto, el Ejecutivo local entiende que:
«Los posibles perjuicios que puede causar este tipo de proyecto están por encima de las posibilidades de interés público que pueda tener.»
Para el alcalde, el equilibrio entre los beneficios económicos o de creación de empleo y las posibles afecciones no se produce en este caso, por lo que el Ayuntamiento no impulsará la declaración de interés público necesaria para continuar la tramitación urbanística.
Un Pleno institucional en septiembre
El regidor anunció además que existe un compromiso con la plataforma vecinal para que el Pleno ordinario del próximo mes de septiembre apruebe una declaración institucional en la que quede reflejada la postura de la Corporación municipal.
Rodríguez aclaró que no se votará la autorización del proyecto, sino que se pretende dejar constancia oficial del posicionamiento del Ayuntamiento y del sentir del Pleno respecto a la instalación de la planta.
Otros proyectos también quedan en el aire
Durante su intervención, el alcalde confirmó igualmente que existen otras iniciativas relacionadas con plantas de este tipo que se encuentran en una fase mucho más inicial.
No obstante, aseguró que el Ayuntamiento tampoco ha comenzado a estudiar esas propuestas y señaló que la plataforma ciudadana ha trasladado una posición «coherente y seria», defendiendo que el rechazo no se dirige únicamente contra un proyecto concreto, sino contra este tipo de instalaciones en el término municipal.
Aunque dejó abierta la puerta al diálogo con todas las partes, Rodríguez fue claro al afirmar que, en este momento, no se contempla avanzar en ninguna alternativa.
Un cambio de posición respecto a hace cuatro años
El alcalde reconoció que hace aproximadamente cuatro años, cuando se emitió la consulta urbanística inicial, el Ayuntamiento no disponía de la información ni de los antecedentes que existen actualmente sobre este tipo de plantas.
Según explicó, el conocimiento de las controversias surgidas en otros municipios y el rechazo social generado en torno al proyecto han sido determinantes para modificar la postura del Gobierno local.
El brusco cambio de criterio del Gobierno municipal coincide con la cuenta atrás hacia las elecciones municipales de 2027 y se produce cuando la oposición vecinal al proyecto ha alcanzado una dimensión difícil de ignorar. La decisión de cerrar la puerta a la planta permite al alcalde desactivar uno de los conflictos con mayor capacidad de desgaste político en la recta final del mandato, evitando que la polémica llegue a la campaña electoral con el Ayuntamiento defendiendo una iniciativa ampliamente contestada.













