Opinión
Sobre Venezuela(1): Trump y Corina. Por Juan Segura


Hace unos días Donald J. Trump descalificó a Corina Machado (y, por consecuencia, a su títere Edmundo González) y la descartó como próxima presidenta de Venezuela.

Trump afirmó que Estados Unidos no ha estado en contacto con la referente que obtuvo este año el Premio Nobel de la Paz y consideró que para ella sería «muy difícil» gobernar en la situación actual porque «no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país».

Las palabras de Trump no nos merecen credibilidad alguna pero como dicen los juristas: a confesión de parte, relevo de pruebas. Si Trump dice que Corina no tiene ni el respeto ni el apoyo de los venezolanos no seré yo quien le enmiende la plana.
Pero ante esto, hay que hacerse entonces una pregunta: ¿por qué algunos gobiernos, entre ellos el de los EE.UU., dieron por buenas las mentiras de Corina y su pupilo de que habían ganado las últimas elecciones presidenciales venezolanas con más del 70% de los votos?
Porque en julio de 2024, los venezolanos sabían ya que tanto Corina, como su marioneta, proponían la intervención del ejército yanqui en su país. Sabían que eran unos vendepatrias, unos traidores a Venezuela.
Sea como sea, parece que en un año el supuesto 70% ha menguado hasta el 3%, que dicen las últimas encuestas que es el porcentaje de venezolanos a favor de la invasión de su país. Estupendo, casi milagroso, trabajo del pueblo bolivariano con Maduro al frente.
Aunque a Trump no le hace falta ningún tipo de argumento racional para cambiar de opinión, quizás, conocedor de las estadísticas de popularidad de los dos sujetos que venimos señalando y de la experiencia tenida con Guaidó y compañía, le hayan hecho mudar de propósito.

Aunque Corina Machado tiene otra teoría, a juzgar por sus declaraciones. Anda en los últimos días diciendo que ella compartiría el Premio Nobel de la Paz con el orangután naranja de la Casa Blanca. Está convencida de que Trump tiene un ataque de celos, un berrenchín infantil por no haber sido el agraciado con tan desprestigiado galardón.
Y anda ansiosa de ofrecer toda la riqueza de su país a los yanquis. Pero, por el momento, a Trump no le sirve. Quizás si sigue arrodillándose y arrastrándose ante el emperador y convence al Comité perruno y fascista de Estocolmo, para que le den medio premio al Trompas, pueda reconsiderarlo.
Día 4 del secuestro del presidente Maduro y Cilia Flores
LOS QUEREMOS DE VUELTA. 7/1/26














