Opinión
Reflexiones en Semana Santa. 5ª Parte/Viernes de anatema*: Conquista las ciudades del norte y del sur


Josué, el conquistador-exterminador por encargo. Por Juan Segura
Quinta Parte: Viernes de anatema*
Reflexiones en Semana Santa. (5). Conquista las ciudades del norte y del sur
1 10. Coalición contra Gabaón. Al conocer Adonisedec, rey de Jerussalén, que Josué había conquistado Hay entregándola al anatema y haciendo con Hay y su rey como había hecho con Jericó y el suyo, y que los gabaonitas habían pactado con Israel y que estaban con él, temió mucho…3y mandó decir a Oham, rey de Hebrón, a Farán, rey de Jerimot, a Jafía, rey de Laquis, y a Dabir, rey de Eglón: 4“Venid y ayudarme a combatir a Gabaón, porque ha pactado con Josué y con los israelitas” 5Y los cinco reyes amorreos, el de Jerusalén, el de Hebrón, el de Jerimot, el de Laquis y el de Eglón se aliaron, subieron con todas sus tropas, acamparon cerca de Gabaón y la atacaron. 6Los gabaonitas mandaron a decir a Josué al campamento de Guilgol: “No niegues tu ayuda a tus siervos, Sube rápidamente a socorrernos y salvarnos, porque se han aliado contra nosotros todos los reyes amorreos que habitan la Montaña” 7Josué subió de Guilgol con todos los combatientes, lo más selecto del ejército.

8Batalla de Gabaón.Yavé dijo a Josué: “No los temas porque yo los pondré en tus manos; ninguno de ellos podrá resistir ante ti.9Y Josué cayó sobre ellos de improviso, después de haber marchado todo la noche desde Guilgol…11Cuando iban huyendo ante Israel en la pendiente de Botorón, Yavé hizo caer sobre ellos una tremenda granizada hasta Azeca y murieron todos. Murieron más por las piedras de granizo que por la espada de los israelitas. 12El mismo día en que Yavé puso a los amorreos en manos de los israelitas, Josué se dirigió a Yavé y dijo: “Sol, detente sobre Gabaón, y tú, luna, sobre el valle de Ayalón”13Y se detuvo el sol y se paró la luna hasta que el pueblo se vengó de sus enemigos…14No ha habido un día como aquel , ni antes ni después, en el que Yavé haya obedecido la voz de un hombre. Es que Yavé combatía por Israel. 15Josué, con todo Israel, volvió al campamento de Guilgol. 16Captura de los cinco reyes.Aquellos cinco reyes huyeron y se escondieron en una cueva cerca de Maceda…22Entonces dijo Josué. “Abrid la boca de la cueva, sacad a los cinco reyes y traédmelos”…26Después Josué los golpeó y los mató, los colgó de cinco árboles y así estuvieron hasta la tarde…

28Conquista de las ciudades del sur. Aquel mismo día Josué tomó a Maceda y la pasó a cuchillo, entregando al anatema a su rey y a todo ser viviente sin dejar ni uno. Al rey de Maceda lo trató como había tratado al rey de Jericó. 29De Maceda Josué, con todo Israel, fue a Libna y la atacó. 30Yavé la entregó también con su rey en manos de Israel, que paso a cuchillo a todo ser viviente sin dejar ni uno. Y trató a su rey como había tratado al rey de Jericó. 31De Libna se fue a Laquis, la sitió y la atacó.32Yavé entregó a Laquis en manos de Israel, que la tomó al segundo día y pasó a cuchillo a todo ser viviente, como había hecho con Libna. 33Entonces Horam, rey de Gazer, subió en auxilio de Laquis, pero Josué lo derrotó a él y a su pueblo, sin dejar supervivientes. 34De Laquis fue a Eglón, la sitió y la atacó. 35La tomó aquel mismo día, la pasó a cuchillo y la entregó al anatema, con todo ser viviente, como había hecho con Laquis.36De Eglón subió a Hebrón y la asaltó. 37La tomó y la pasó a cuchillo, lo mismo que a su rey y a todas sus ciudades anejas con todo ser viviente, sin dejar ni uno, como había hecho con Eglón. La entregó al anatema con todo ser viviente. 38Después,volvió contra Dabir, y la atacó. 39La tomó con su rey y todas sus ciudades anejas, pasando a cuchillo y entregando al anatema a todo ser viviente, sin dejar ni uno, como había hecho con Hebrón, con Libna y su rey, así hizo con Dabir y su rey. 40Recapitulación. Josué conquistó toda la tierra, la Montaña, el Négueb, la Sefela y las pendientes con todos sus reyes, sin dejar ni un superviviente. Entregó al anatema a todo ser viviente, como había mandado Yavé, Dios de Israel. 41Josué los batió desde Cadesbarne hasta Gaza, y en todo el territorio desde Gosén hasta Gabaón. 42Se apoderó de todos estos reyes y de sus territorios en una sola expedición, porque Yavé, Dios de Israel, combatía por Israel. 43Después Josué con todo Israel, volvió al campamento, al Guilgol. 1 11. Coalición de los reyes del norte. Al conocer estos hechos, Javín,, rey de Jasor, mandó una embajada a Jobab, rey de Madón; al rey de Simerón; al de Acsaf, 2y a los reyes que habitan el norte, en la montaña, en la llanura al sur de Queneret, y en las alturas de Dor, al oeste; 3a los cananeos del este y del oeste, a los amorreos, a los jeveos, a los fereceos, y a los jebuseos de la montaña y a los jeteos del Hermón, en el territorio de Masfa.4Todos estos salieron con sus ejércitos, una multitud innumerable como la arena del mar, con muchísimos caballos y carros. 5Reunidos todos, acamparon en las aguas de Merón para combatir a Israel. 6Batalla de Merón.Yavé dijo a Israel: “No los temas, porque mañana, a esta misma hora, yo los entregaré muertos ante Israel, desjarretarás sus caballos y quemarás sus carros. 7Josué, con toda su gente de guerra, cayó sobre ellos en las aguas de Merón, 8y Yavé los entregó en manos de Israel, que los batió y los persiguió hasta Sidón la Grande, hasta Misrefot, al oeste, y hasta el valle de Masfa, al este. Los batió sin dejar un superviviente. 9Josué hizo lo que le había mandado Yavé, desjarretó sus caballos y quemó sus carros. 10Toma de las ciudades del norte. Después se volvió, tomó a Jasor y pasó a cuchillo a su rey. Jasor era entonces la capital de todos estos reinos.11En razón del anatema pasaron a cuchillo a todo ser viviente. No quedó ni uno y Jasor fue incendiada.12Josué conquistó todas las ciudades de estos reyes, a los cuales pasó a cuchillo, entregándolos al anatema, como había mandado Moisés, siervo de Yavé, 13pero Israel no incendió ninguna de las ciudades levantadas sobre las colinas, fuera de Jasor, incendiada por Josué. 14Los israelitas se quedaron con todo el botín de estas ciudades, ganado incluido, y pasaron a cuchillo a todas las personas, sin dejar ni una. 15Josué siguió al pie de la letra la orden de Yavé a Moisés y la de Moisés a Josué. 16Conclusión. Así conquistó Josue toda esta región: la Montaña, el Négueb y toda la costa de Gosén, la Safela, el Arabá, los montes de Israel con sus valles, 17desde el monte Halaq, hacia Seir, hasta Baal Gad, en el valle del Líbano, a los pies del Hermón, capturó a todos sus reyes y los mató. 18Josué tuvo que luchar por largo tiempo contra todos estos reyes. 19Y pasó por las armas a todas las ciudades porque ninguna había firmado la paz con los israelitas, fuera de la jevea Gabaón. 20Yavé había decretado el endurecimiento del corazón de todas estas ciudades en su oposición a Israel, para entregarlas sin piedad al anatema y exterminarlas como había mandado Moisés.21Entonces Josué entró de nuevo en acción, aniquiló a los enaquitas de la Montaña, de Hebrón, de Dabir, de Anab, de la montaña de Judá y de Israel, los entregó al anatema con sus ciudades. 22No quedaron enaquitas en la tierra de Israel, salvo en Gaza, Gat y Azoto. 23Josué conquistó toda la tierra, como Yavé había dicho a Moisés, y la repartió en heredad a las tribus de Israel. Y el país gozó de paz.
12. Reyes vencidos.-
El parágrafo 12 consiste en la relación de los reyes vencidos (treinta y uno en total) en Transjordania y Palestina, muchos de los cuales están mencionado ya en los textos precedentes.
Este es el núcleo principal de la narración de El libro de Josué. Aquí se relata el pacto con los gabeonitas y la conquista de numerosas ciudades del norte y del sur. En todas las conquistas se repite el mismo salvajismo. Las palabras son las mismas. Yavé parece regodearse orgásmicamente con la liquidación de todo ser viviente, con no dejar ni uno, con consagrar al exterminio, con arrasar las ciudades que toman quemándolas y de quedarse con todo el botín, una parte muy sustantiva del cual iba a los levitas (sacerdotes de Yavé), mire usted por dónde. Menudo pájaro estaba hecho este Yavé, y valientes sinvergüenzas sus funcionarios. Y el resto del pueblo, aprovechándose de robar las tierras y los enseres que no eran suyos apoyándose ventajistamente en un primo de Zumosol invencible. Conclusión de una persona medio normal en aquellos tiempos y en los de ahora: Cuánto más lejos de esta gentuza, mejor.
*Anatema.- Esta palabra es clave en El Libro de Josué. Se repite incesantemente, al igual que las frases“pasar a cuchillo”, “sin dejar ni uno”, “exterminar a todo ser viviente”, “sin dejar supervivientes”,… y otras similares. En este contexto entregar al anatema a una persona, grupo de personas o animales (seres vivientes) significa matarlo, exterminarlo, liquidarlo. La palabra anatema también puede significar maldición, maldito, hereje, herejía.
El exterminio (anatema) que el “pueblo elegido” realiza allí donde va, no es una iniciativa propia, es una orden de Jehová (Yavé) como constantemente se repite en este libro, Y forma parte de la Ley de Moisés, dictada también por Jehová, que Josué y todo el pueblo de Israel renovaron en el monte Ebal después de la conquista, exterminio y quema de la ciudad de Hay. Esta palabra se ha seguido usando en el seno de la iglesia católica y el judaísmo durante toda la Edad Media y hasta nuestros días. Al filósofo judío Baruch Spinoza lo expulsaron de la sinagoga de Amsterdam. Pero había expulsiones y expulsiones. La que le aplicaron a Spinoza fue la de mayor grado, la del anatema, o maldición. No sólo se limitaron a darle de baja sino que lo maldijeron per saecula saeculorum. Amén.















