Opinión
Reflexiones en Semana Santa. 2ª parte/ Martes de anatema*: Preparando el asalto


Por Juan Segura
Segunda Parte: Martes de anatema*. Josué, el conquistador-exterminador por encargo Juan Segura
Reflexiones en Semana Santa. (2) Preparando el asalto.
2.1. Los espías. Josué, hijo de Nun, envió secretamente desde Setín dos espías con esta consigna: “Id a explorar la región de Jericó” Ellos se pusieron en camino y entraron en casa de una prostituta llamada Rahab y se hospedaron en ella. 2Informaron al rey de Jericó: “Unos israelitas han venido aquí esta noche para explorar el país” 3El rey de Jericó mando a decir a Rahab: “Haz salir a los hombres que han entrado en tu casa porque han venido a explorar toda la región” 4 Pero la mujer, tomando a los dos hombres, los escondió y dijo: “Sí, esos hombres han venido aquí, pero no sabía de dónde eran, 5al anochecer, a la hora de cerrar las puertas de la ciudad, salieron y no se dónde han ido. Si os dais prisa a perseguirlos los alcanzaréis” 6Pero ella los había hecho subir a la terraza y los había escondido entre las cañas de lino que tenía tendidas allí.

7Pacto con Rahab. Los enviados del rey salieron en su busca camino del Jordán, hacia los vados, y se cerró la puerta cuando se marcharon. 8Todavía no se habían acostado cuando subió ella a la terraza 9y les dijo: “Sé que Yavé os ha dado esta tierra, que el miedo de vuestro nombre ha hecho presa en nosotros, todos los habitantes de la tierra tiemblan ante vosotros, 10porque hemos sabido como Yavé secó las aguas del mar Rojo, ante vosotros a la salida de Egipto y cómo habéis tratado a los dos reyes amorreos del otro lado del Jordán, a Seón y a Og, a quienes entregasteis al anatema…12Por mi parte, os pido que me juréis por Yavé que, como yo os he tratado, con bondad, así tratéis también vosotros a la casa de mi padre, y juradme que respetaréis la vida de mis padres, 13de mis hermanos y de todos los suyos, y nos libraréis de la muerte”l4Ellos respondieron:“Te juramos por nuestra vida que, si no nos delatas, cuando Yavé nos entregue esta tierra, te trataremos con benevolencia y lealtad”
15Vuelta de los espías. Ella los bajó con una cuerda por la ventana, pues su casa estaba adosada a la muralla y vivía sobre ella…22Ellos marcharon, llegaron a la montaña y estuvieron allí tres días, hasta que volvieron sus perseguidores, que los buscaron por todas partes sin encontrarlos.23Los dos espías bajaron de la montaña, atravesaron el río, llegaron a Josué, hijo de Nun, y le contaron todo lo sucedido.24Y dijeron a Josué: “Yavé ha entregado toda esta tierra en nuestras manos, todos sus habitantes tiemblan ante nosotros” .

¿Creían ustedes que ser traidores y vendepatrias era cosa moderna? Que Corinas, Guaidós, Edmundos, Mileis, Novoas, Abascales, Feijoos y un amplio etcétera no se habían dado en el pasado. Pues aquí tienen ustedes a la prostituta Rahab, escondiendo y dando apoyo a los invasores israelitas.
Los espías se ufanan, ante Josué, de que aquellos a quienes van a robar sus tierras les tienen terror, tiemblan ante ellos.
Ya que estamos hablando de traiciones y traidores. Hay una frase que se atribuye al procónsul romano Quinto Servilio Cepión: “Roma no paga traidores”, dicen que dijo a Audax, Minuros y Ditalcos, cuando fueron a cobrar la recompensa por haber asesinado a su jefe: Viriato.
Si traicionar no tuviera sus recompensas, no habría lugar a la traición. Cuando los israelitas entraron en Jericó exterminaron a todo bicho viviente. Rahab y los que estaba en su casa se salvaron.
Pero el miedo a los hebreos no era por su valor sino porque hacen trampas en los combates. Como los tahúres del Misisipi, tienen un as en la manga: el poder de Yavé, su dios.
¿Quién no va a temer a alguien que puede separar las aguas del mar Rojo, que puede hacer brotar agua de una piedra dándole un golpecito con un palo, que puede hacer llover alimentos (maná) durante varios años en cantidades industriales, que puede matar a todos los primogénitos de Egipto en una jornada, que puede derrotar ejércitos bien pertrechados él solo, …?
Para muchas personas todos estos prodigios son sólo cuentos. Pero esos cuentos siguen siendo creídos por millones de personas en la actualidad y han sido creídos por miles de millones antes de nuestros días. Dice León Felipe que el miedo del hombre ha creado todos los cuentos.
Y precisamente para eso se han creado los cuentos. Los espías israelitas lo dicen bien claro: todos tiemblan ante nosotros. ¿Y por qué tiemblan? Porque se han tragado los cuentos propagados por ellos acerca de los falsos prodigios que hace su dios, Jehová.
El miedo es un sentimiento ancestral con un claro componente biológico. Los primeros humanos vivían rodeados de peligros inmersos, sin protección, en una naturaleza que muchas veces era hostil. El miedo servía para ser prudente y para poner en marcha la acción de huir, respuesta muy oportuna a un peligro inminente. El paso del tiempo y la aparición de tecnologías apropiadas hizo que la humanidad avanzara en seguridad. El viento, las tempestades, los huracanes…no se abordan en la actualidad con igual ánimo que tiempos atrás cuando las naves eran más susceptibles de naufragar. El miedo de la humanidad creó los dioses. Eolo, dios del viento; Neptuno, dios del mar; y todos los demás son deidades nacidas como mecanismos de defensa mental ante la fragilidad de la navegación, las inclemencias del tiempo, las impotencias y las angustias ante situaciones terribles o desfavorables.
Implorar a estos dioses, y/o cualquier otro, nunca sirvió para nada. Excepto para calmar la ansiedad, el miedo, ante un peligro inminente o remoto. La conducta supersticiosa nace del hecho de que, a veces, los problemas se arreglan solos o con la ayuda de alguien a quien no reconocemos su resolución, pero si alguien ha implorado a un dios para que se arreglen, cree que es la voluntad de ese dios lo que ha arreglado el problema.
Es el caso del que pone una vela a cualquiera de las numerosas vírgenes católicas para que se cure un enfermo grave. Los médicos logran curar al paciente, pero, ¿quién convence al oferente de que no ha sido la virgen quien lo ha curado?
Cuando la enfermedad es muy grave o no tiene remedio, el enfermo muere. Pero ni siquiera en ese caso aprende el supersticioso, la supersticiosa, que la curación o no curación nada tienen que ver ni con ninguna virgen, ni con ninguna vela.
El mecanismo de defensa mental que nos hace caer en la superstición se ha demostrado bastante poderoso a través del tiempo. Pero en el pasado fue mucho más fuerte. Aunque, pensándolo bien, quizás no tenga que ver con el tiempo sino con la sensación de seguridad/inseguridad.
¿Cuánto tiempo habrá de pasar para que la conducta supersticiosa se extinga? ¡Quién lo sabe! Lo que si sabemos es que el pensamiento crítico ha de basarse en la ciencia y rechazar todo tipo de creencias irracionales y supersticiosas.
*Anatema.- Esta palabra es clave en El Libro de Josué. Se repite incesantemente, al igual que las frases“pasar a cuchillo”, “sin dejar ni uno”, “exterminar a todo ser viviente”, “sin dejar supervivientes”,… y otras similares. En este contexto entregar al anatema a una persona, grupo de personas o animales (seres vivientes) significa matarlo, exterminarlo, liquidarlo. La palabra anatema también puede significar maldición, maldito, hereje, herejía.
El exterminio (anatema) que el “pueblo elegido” realiza allí donde va, no es una iniciativa propia, es una orden de Jehová (Yavé) como constantemente se repite en este libro, Y forma parte de la Ley de Moisés, dictada también por Jehová que Josué y todo el pueblo de Israel renovaron en el monte Ebal después de la conquista, exterminio y quema de la ciudad de Hay.















