Podemos… renunciar, porque queremos gobernar

Escrito por  Carlos Tena Opinión Martes, 26 Enero 2016 08:05
Valora este artículo
(0 votos)

Opinión. Cuando Iglesias vociferaba en el más puro estilo Felipe Gal: “¡¡Vamos a ganar, ganar y ganar¡¡“, miles de entusiastas creyeron que el presentador de “La Tuerka” defendía sus principios.

Con el paso de los años, el conductor de “Fort Apache” dejaba claro que, como decía Groucho,”tengo otros muchos, si estos no os gustan”.

No olvidemos que el fin justifica todos los medios a la hora de acceder al poder, cuando no se es ni de izquierdas ni de derechas.

Los bocazas siempre tuvieron a gala prometer y no cumplir, como han demostrado otros submarinos socialdemócratas a lo largo de esta inacabada transición.

La flaca memoria del electorado y la hipnosis del fanatismo de estos hooligans del trotskismo, unida a la ambición desmedida de Errejones, Bescansas, Alegres o Urbanos (todos miembros de las clases medias y altas), lograron que las renuncias y olvidos fueran perdonados por sus acólitos, en aras de una pretendida honradez encarnada por nuevos actores y actrices del teatro político.

Ni con rastas en el pelo, ni con coletas, ni descorbatados, ni con sus mochilas, bambas y nenes a cuestas, la gente de Podemos puede pretender ser una representación genuina del mundo del trabajo y el proletariado, que solo los idiotas y tuertos de la prensa ultramontana parecen divisar.

Podemos es, sin más y sin menos, la consagración del hippismo burgués de Ibiza y Monterrey, de Woodstock y la isla de Wight, con medio siglo de retraso.

Eso sí, un colectivo de niños/as-bien animado y aupado desde cátedras filosóficas y de ciencia política, por “gurús independientes” que consideran a la OTAN una organización que protege la democracia y al FMI una casa de préstamos donde la usura no está permitida.

Sólo hay que releer un escrito como “Podemos en Ucrania“, en el que Santiago Alba aseguraba ver demócratas entre los neonazis del Maidán, para apercibirnos de la ralea “pensadora” que insufla a Iglesias y su Troupe.

Le faltan Pío Moa, Fernando Savater… ¡ah, y Gustavo Bueno¡, para formar al Cuarteto de los Sabios del Borbón.

Recuerdo al personal que el Club de Pablito ha ido renunciando a todo mientras avanzaba desde el europarlamento de Bruselas al de Madrid, pasando por el de Barcelona.

En Andalucía le habían colocado un desvío hacia la ruta de la Plata. Y en el País Vasco, hasta los veteranos gudaris de ETA, hartos de guerra de guerrilla, creyeron en este colectivo, al que llaman Ahal Dugu.

La línea roja del referendo sobre el derecho a decidir, ha sido aparcada por el autoproclamado vicepresidente del futuro gobierno borbónico.

No será la última renuncia. Desde su creación en los platós de la SectaTV (otros le llaman La 6ª), echaron abajo el proceso constituyente para afirmar que habría que “mejorar la Constitución”.

Pocos días después aparcaron la crítica al “régimen del 78” trocándola por la recuperación del “espíritu de la Transición”, para emprender la segunda fase del viaje hacia la nada.

Cuando hablaron del derecho a no pagar la deuda, recularon hacia posiciones más “neutrales”, ocultando sus vergüenzas en la “reestructuración”.

Sus panfletos sobre la nacionalización de la Banca Privada se trocaron en agua de borrajas, sugiriendo con voz firme y gesto de domador, que ninguna entidad se libraría de la correspondiente auditoría.

No hablemos ya del resbalón de la jubilación a los 60 años, que en pocas semanas se trocaría en un quinquenio más tarde, o sea, a los 65.

Y de la OTAN, ni salida ni entrada ni referendo. Todo ello quedó en “disponer de mayor autonomía“, se supone que para matar e invadir donde ordenara el Secretario de turno de esa organización terrorista.

¿Comprenden ahora por qué este Yesguican del Oso y el Madroño es el socio perfecto del PSOE, para que todo siga igual?

Y es que dejando caer principios, se llega, más pronto o más tarde, al final del camino

Carlos Tena

Modificado por última vez en Martes, 26 Enero 2016 08:52