Morón
Asfaltar la mitad de la calle: la nueva forma de arreglar Morón pese al «impuestazo»
Finalizan las mejoras en vías urbanas de Morón, pero los vecinos preguntan por qué no se asfalta la calle entera



El Ayuntamiento de Morón de la Frontera ha dado por concluidos los trabajos de mejora en vías urbanas que comenzaron a finales de septiembre. Las últimas obras terminaron el pasado jueves en la calle Picasso y su entorno. Según el consistorio, la actuación tiene como objetivo garantizar una circulación segura y fluida, y ha contado con una inversión de 99.728,28 euros dentro del Plan 107 de la Diputación de Sevilla.

El proyecto ha abarcado distintos puntos de la ciudad: Jerez Baja, Doñana (de Vista Alegre a Ronda de la Trinidad), la zona de aparcamiento del Paseo Laderas del Castillo, el segundo tramo de Silleros junto al polideportivo Blas Infante, Molino la Prieta (en su cruce con Picasso y Hernán Ruiz 2), un tramo de Málaga, Río Guadiana, Dolores Pérez Cerralbo, Diamela y Carpinteros.

Sin embargo, el anuncio del fin de las obras ha venido acompañado de cierta perplejidad entre los vecinos. En varias calles, como Jerez Baja o Puerta Sevilla, el asfaltado se ha limitado a una parte de la vía, de modo que la otra mitad sigue con el firme anterior. Para quienes viven allí, el resultado es difícil de entender: una calle a medio renovar, con un contraste visible entre ambos tramos, y la sensación de que la actuación ha quedado a medias.
La queja cobra más peso en un municipio que se sitúa entre los que más impuestos municipales pagan, y que vivió en esta legislatura una subida histórica de impuestos y tasas, el llamado «impuestazo». Con ese esfuerzo fiscal a cuestas, los vecinos se preguntan por qué no es suficiente para asfaltar una calle por completo. Queda en manos del Ayuntamiento explicar con qué criterios se han fijado los tramos intervenidos y si está prevista una nueva fase que complete las calles que han quedado a medias.












