Opinión
Opinión. Los yanquis se lo están pensando. Diderot


Trump es un bravucón asesino. Pero, como todos los bravucones, sólo se atreve con los débiles.

Los asesinatos (ejecuciones extrajudiciales) que está cometiendo contra lanchitas indefensas en el Caribe y en el Pacífico venezolanos, ya van unas sesenta personas asesinadas, son muestra de esta bravuconería criminal.
La cosa está tan clara que hace poco más de un mes que dimitió el comandante del Comando Sur, el jefe militar supremo de la operación sobre Venezuela. ¿Cuánto tardará en dimitir el siguiente si es que tiene un poco de vergüenza? Aunque creo que no es la vergüenza, sino el temor a ser juzgado por asesinato, por la justicia internacional, lo que motivó la dimisión.

Es posible que Trump y sus lacayos intenten alguna operación para asesinar al presidente de Venezuela y/o a otros altos cargos de las instituciones bolivarianas.
Pero no se atreverán a invadir Venezuela por dos motivos:
a) La invasión de Venezuela sería el fin del imperio yanqui. Lo que les pasó en Vietnam y en Corea se iba a quedar muy corto.
b) Venezuela cuenta con el apoyo de Rusia y de China. Y con la simpatía de los pueblos del mundo
El bravucón de la Casa Blanca no será tan imbécil como para meterse en un fregado en el que tendría que enfrentarse con el mundo entero, empezando por los latinoamericanos que no se iban a quedar quietos.
Si invaden Venezuela cavarán su propia tumba. Morderán el polvo de nuevo.
Que se lo piensen doscientas veces.
Sobre todo el aspirante a Premio Nobel de la Paz.









