Morón
Morón registra una fosa en el primer mapa interactivo de víctimas de la Guerra Civil y el Franquismo
Este proyecto de RTVE y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática identifica cerca de 6.000 enterramientos irregulares por toda España


El primer mapa interactivo de las fosas comunes de la Guerra Civil y el Franquismo muestra como en Morón existen una fosas registradas, de entre las casi 6.000 repartidas por todo el territorio nacional.
Este enterramiento irregular fue exhumada en el año 1961, cuando los restos del represaliado Diego Alonso de la Hera fueron trasladados al Valle de Cuelgamuros (denominado Valle de los Caídos hasta la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática).


5.848 fosas registradas; 140.000 personas enterradas
Si algo refleja el mapa de fosas de RTVE es que España está salpicada de enterramientos irregulares. De hecho, en la España peninsular no es posible vivir en un municipio que esté a más de 50 kilómetros de un lugar donde se cavó una fosa común –ya sea en un cementerio o una cuneta– o de un lugar donde se arrojaron los cuerpos de los represaliados para intentar hacerlos desaparecer para siempre en pozos, minas, bodegas, tubos volcánicos o al borde de acantilados, como a las ocho mujeres de Candás (Asturias), que fueron lanzadas al mar junto a otros cinco hombres en Cabo Peñas, en 1938.
El lugar más alejado de una fosa es Carboneras, en Almería: está a 49,8 kilómetros de la más cercana, ubicada en la capital. Otros cuatro municipios andaluces (los también almerienses Turre, Los Gallardos y Mojácar, y el granadino Puebla de Don Fadrique) y uno gallego (Muxía, en A Coruña) superan los 40 kilómetros. No es de extrañar que no existan grandes distancias a un lugar de enterramiento irregular, si se tiene en cuenta que, prácticamente, en uno de cada tres municipios hay o ha existido una fosa en algún momento.
La primera versión del mapa estatal de fosas se publicó en 2011 con 2.246 puntos. Catorce años después, el mapa elaborado por RTVE llega a las 5.848 fosas con una estimación de al menos 140.000 inhumados en su momento, incluyendo víctimas de represión política -provocada por sublevados y por republicanos-, pero también muertos en combate o civiles que perdieron la vida en bombardeos. El mapa incluye también información de las víctimas (con nombre, apellidos, edad y profesión cuando se conoce) vinculadas a algún enterramiento en el censo de Memoria Democrática.

El mapa incluye las 505 fosas que fueron abiertas durante el franquismo para llevar los cuerpos al Valle de Cuelgamuros, la mayor fosa de España con cerca de 34.000 cuerpos. Otras 1.478 fosas exhumadas (1.215 totalmente y el resto de forma parcial), algunas durante la dictadura -las de represaliados en la retaguardia republicana,- muchas en los primeros años de la Transición –las llamadas exhumaciones tempranas– y al menos 950 exhumadas desde que en el año 2000 la excavación de la fosa de los Trece de Priaranza supuso un punto de inflexión en el proceso de la recuperación de la memoria.
Más de 17.000 cuerpos exhumados en 25 años
En estos 25 años, que se acaban de cumplir en octubre, se han recuperado más de 17.300 cuerpos de víctimas enterradas en fosas comunes de la guerra civil y la dictadura, según los datos de la publicación de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática Las exhumaciones de la Guerra Civil y la dictadura franquista 2000-2019, y del antropólogo forense Francisco Etxeberria, que estima en 8.298 las víctimas recuperadas desde 2019 en exhumaciones tanto financiadas por el Estado como en aquellas intervenciones sufragadas sin dinero público como las que realiza la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
En los últimos 25 años las dos fosas más grandes que se han exhumado son las del cementerio de San Rafael, en Málaga, donde se recuperaron los restos de 2.840 víctimas represaliadas por parte de los sublevados entre 2006 y 2009; y la fosa de Pico Reja, en el cementerio de Sevilla, de la que pudieron exhumar entre los años 2020 y 2023 los cuerpos de 1.786 víctimas asesinadas también por los rebeldes.
En los últimos 25 años, se han identificado con ADN unos 700 cuerpos de todos los recuperados. Son una pequeña proporción del total de exhumados en ese periodo, pero el paso del tiempo juega en contra de las identificaciones: después de cerca de 90 años muchas veces no queda ADN recuperable; y se agotan las posibilidades de encontrar familiares con los que cotejar las muestras cuando las hay.
Cerca de 12.000 cuerpos recuperables aún en fosas
Según las estimaciones de Memoria Democrática, en 2019 había aún 20.000 víctimas susceptibles de ser desenterradas de fosas que aún no se habían abierto. Tras las exhumaciones de los últimos cinco años, aún quedarían unas 11.700 víctimas potencialmente recuperables, excluyendo el Valle de Cuelgamuros, de donde ya se han exhumado en los últimos años 300 víctimas, según datos facilitados a RTVE.es por Etxeberria.
En el mapa de fosas constan hoy más de 2.300 registros de fosas sin exhumar. Aunque eso no significa que todas se puedan intervenir porque pueden ser lugares de enterramiento que actualmente hayan quedado debajo de un bloque de nichos, en el caso de los cementerios, o debajo del trazado de una carretera, en el caso de las fosas abiertas en las cunetas. Hay, además, más de 400 fosas desaparecidas registradas como tal.
Entre las fosas no intervenidas con mayor número de inhumados estimados están el conjunto de Órviga, en Granada, con 5.000 víctimas. Le sigue Paracuellos de Jarama, en Madrid, la fosa de la retaguardia republicana con mayor número de víctimas. En ella, se estima que puede haber enterradas entre 3.000 y 5.000 personas, según los datos del mapa de fosas de Memoria Democrática.
Uno de cada tres municipios tienen o han tenido una fosa
En 2.555 municipios españoles (el 31% del total) hay o ha existido en algún momento de los últimos 90 años una fosa. En muchos casos, sobre todo en localidades pequeñas, hay menos de un kilómetro de distancia hasta la fosa más cercana, ya que en sus cementerios o en carreteras cercanas se enterraron a varios residentes o vecinos de pueblos aledaños.
Las comunidades con más registros de fosas son Aragón, con más de 1.000, y Cataluña, también cerca de esa cifra. El alto volumen en ambas regiones se explica por la intensidad de los combates y la presencia del frente del Ebro, que dejó miles de fallecidos. Se trata, en todo caso, de una cifra aproximada, ya que la contabilidad varía según el caso: un conjunto de fosas aledañas pueden constar como registros independientes en un lugar y aparecer como un único registro en otro.
En el caso de Aragón, también es la comunidad con más fosas por exhumar, con un 53%, un porcentaje similar a la siguiente en la lista, Castilla y León, con 371. En Asturias, con casi 400 registros, y en Cantabria, con diez, queda pendiente de exhumación en torno a un 30%.
Entre las localidades con más fosas registradas se encuentran Cartagena y Murcia con un gran número de enterramientos individuales, pero la localidad que destaca sobre todas es Paterna, cuyo cementerio es conocido como el ‘paredón de España’ con 152 fosas registradas, algunas de ellas con cerca de 200 fusilados, como las llamadas ‘Fosa de la cultura’ y ‘ Fosa de la tierra’.
Según el mapa de fosas de la Generalitat Valenciana, en esta localidad fueron fusiladas 2.237 personas entre el 3 de abril de 1939 hasta noviembre de 1956, «siendo el segundo punto del Estado con más ejecutados, solo por detrás del Cementerio del Este en Madrid».
Las fosas de la represión política
De los cerca de 6.000 registros de fosas, al menos hay 3.400 que pertenecerían a víctimas de la represión política, según la información recabada sobre el contexto de la muerte. En la mitad, 1.700, se ha conseguido información sobre el bando represor. La información sobre quién ejerció la violencia no siempre está disponible en las bases de datos. Solo las de Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León recogen este dato de forma sistemática en archivos accesibles.
Las fosas de víctimas de la represión ejercida por republicanos suponen alrededor del 17% de las fosas donde se ha podido extraer el dato. La mayoría son de violencia provocada por los sublevados entre 1936 y 1939 o ya en la dictadura.
Los historiadores que llevan décadas investigando la guerra española y la dictadura estiman en unas 200.000 las víctimas de la represión política. Francisco Espinosa, coordinador del autor del libro Violencia roja y azul: España 1936-1950, estima en 140.159 los asesinados por la represión franquista en la guerra y los primeros años del franquismo y en 49.367 los ejecutados por la represión republicana entre 1936 y 1939.
Según las investigaciones disponibles, revisadas en 2020, solo en las provincias de Cataluña, Madrid, Almería y Teruel las ejecuciones a manos de republicanos fueron mayores que los represaliados por parte de los sublevados.









