Opinión. El asalto al Capitolio. Por Diderot

Escrito por  Diderot Morón Lunes, 11 Enero 2021 09:09
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_Los partidarios y defensores de Donald Trump, en los Estados Unidos y en el resto del mundo, han quedado desenmascarados definitivamente con el asalto al Capitolio de Washington que interrumpió la votación de la confirmación como presidente de Joe Biden y ha ocasionado destrozos, robos, saqueos y la muerte de cinco personas ydecenas de  heridos, policías gran parte de ellos.

 

Todo el mundo se ha dado cuenta, en vivo, en directo, de quien ha sido el autor intelectual del asalto: el propio presidente Trump, organizando la manifestación de miles de fanáticos y señalándoles el Capitolio como objetivo a tomar por sus “patriotas” seguidores que no tienen por qué soportar el “fraude electoral” sino más bien el deber “patriótico” de rebelarse con las armas en las manos.

 

Joe Biden calificó el asalto como  “insurrección”, “terrorismo doméstico” y “sedición”.  Todos ellos delitos gravísimos según las leyes estadounidenses. ¿Irá Trump a la cárcel o al exilio como los catalanes? Con la salvedad de que en Cataluña ni se asaltó el Parlament ni murió nadie. Y los heridos los ocasionó la Policía Nacional y la Guardia Civil contra unos ciudadanos que iban, pacíficamente, a votar.

 

 

Tengo que confesarles que mi “enemistad manifiesta” por el criminal régimen plutocrático yanqui hizo que sintiera una gran alegría el día que nombraron presidente a Donald Trump. Ya sé que no es políticamente correcto lo que acabo de decir. Pero me importa un comino. Ya está bien de tener que soportar a tantos imperialistas asesinos haciéndose pasar por palomas, a tanto  espantoso e inhumano lobo hacerse propaganda de cordero. Y a tanto incauto tragándoselo.

 

 

Sentí alegría porque estaba seguro de que Donald Trump la iba a armar a lo largo de su mandato de tal manera que parte del pueblo norteamericano y el resto del mundo iban a acabar dándose cuenta del verdadero carácter del régimen plutocrático-imperialista yanqui.

 

Hoy sigo contento. Trump ha demostrado, en la práctica, que los EE.UU son un régimen con un altísimo nivel de racismo y xenofobia, anclado en un pasado que le lleva a conservar uno de los sistemas electorales más obsoletos y esperpénticos, además de injusto, que existen. Un régimen que teniendo la mayor renta “per cápita” del planeta es incapaz de atender las necesidades sanitarias  básicas de más de 50 millones de sus habitantes.  

 

En este sentido me he “jartao” de reír viendo a Trump (y a su compadre Bolsonaro) abordar la pandemia. A los que no les habrá hecho mucha gracia (a mí tampoco) es a los casi 22 millones de infectados y a los más de 350.000 muertos.

 

También me reí mucho cuando se salió del Tratado de París sobre cambio climático y cuando ataca a tontas y a locas a China y a Rusia y a la misma Europa. Los empresarios españoles del ramo de la industria alimentaria  y la aeronáutica han tenido un botón de muestra de lo que es el imperio yanqui. Aunque el imperialismo europeo tampoco es manco, no vaya usted a creer.

 

 

Podría escribir tropecientos folios sobre las tropelías de Trump, de sus antecesores y sus sucesores (si, querido lector-a, has leído bien, también de las tropelías de sus sucesores. El imperio yanqui es muy previsible, esté quien esté como presidente).

 

Pero con lo que he disfrutado, a gusto, ha sido con la traca final. Donald Trump denunciando el fraude electoral en Yanquilandia y todo un presidente de los Estados Unidos mandando a “su tropa” a asaltar el Capitolio.

 

¿Dónde estaban y que hicieron los supuestos defensores del edificio? Es más que evidente la connivencia del aparato de seguridad con los asaltantes pues la hipótesis de un fallo no es nada probable.

 

Estoy contento estos días contemplando el espectáculo que está dando al mundo  la “primera potencia mundial” y viendo como los fascistas de toda ralea (diputados de Vox, del PP y de Ciudadanos, periodistas como los de la COPE, La Trece, Intereconomía, Federico, algunos tertulianos de todas las televisiones y radios, algunos “gerifaltes de antaño y actuales” del PSOE,…) se ponen de perfil ante el fascismo que representa no sólo Donald Trump sino todo el sistema imperialista (incluyendo el europeo).

 

 

Y como estoy contento le digo al pueblo que el fascismo está extendiéndose por todo el mundo. Si no nos despabilamos  pronto nos tocará hacer el papel de judíos.

 

El asalto al Capitolio es sólo una señal.

 

Diderot

 

 

 

 

 

 

 

Modificado por última vez en Lunes, 11 Enero 2021 09:58

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