Morón
Morón recuerda a Silverio Franconetti, padre del flamenco como género artístico, que aprendió el cante jondo en la ciudad del Gallo




Con la colaboración en la organización de la Tertulia C. Flamenca El Gallo, el delegado de Cultura y Flamenco, Alfonso Luna, anunció el pasado 10 de junio «un proyecto novedoso en torno al flamenco». Se trata de las Noches de Silverio —el padre del flamenco como género artístico—, una iniciativa que «servirá para recordar cada año a este ilustre cantaor, figura fundamental en la historia del arte flamenco».

Esta primera edición tendrá lugar en los altos de la Plaza de Abastos, junto a la nueva sede de la Tertulia Cultural Flamenca El Gallo «y contará con artistas 100 % de nuestro pueblo, desde el aficionado más veterano a los más jóvenes, pasando por artistas profesionales ya contrastados en el cante y el toque».
Serán dos las Noches de Silverio. El primer recital tendrá lugar el jueves 19 de junio, a las 21,30 horas, contando con el cante de Antonio Ruiz «El Carpintero», David El Galli y Elena de Morón acompañados por Paco de Amparo (guitarra). El viernes 20 de junio, subirán al escenario Antonio Chacón, Moi de Morón y Diego Valle con el toque de Ignacio de Amparo.
Con un cartel sobre Silverio Franconetti del recordado pintor Francisco Moreno Galván, la Delegación de Flamenco y la Tertulia Flamenca El Gallo se suman a la celebración del centenario del insigne artista morisco.
Las dos jornadas de las Noches de Silverio serán totalmente gratuitas, sin necesidad de invitación. La presentación de los recitales estará al cuidado de Paco y Aguilar y habrá servicio de cocina y bar.
Silverio Franconetti (Sevilla, 10 de junio de 1831-ibídem, 30 de mayo de 1889), del que Lorca dijo que abría el azogue de los espejos, aprendió a cantar en Morón.
En palabras de su mejor investigador, el moronense Luis Javier Vázquez (Silverio Franconetti y Los Fillos. Un viaje por la historia del flamenco. Colección cal y cante Vol 2), «Silverio es el personaje más trascendental de la historia del flamenco. Supo venderlo, vio que había un género artístico que no estaba creado y supo ver el valor del flamenco.

Es incierto que sacara el flamenco de las tabernas, antes ya estaba ‘El Planeta’ cantando en Cádiz sobre los escenarios, pero sí es cierto que fue el que profesionalizó el cante, el que pagaba a los artistas. No era lo mismo contar con un sueldo, que les permitía seguir sacando falsetas y profesionalizándose…, al margen de la riqueza que generaba esa convivencia y competencia entre las distintas escuelas. Llevabas a un cantaor de Cádiz, Badajoz…, toda esa competencia conlleva perfeccionamiento, y eso da vida al cante, al baile o a la guitarra.
Silverio antepuso la dignidad del artista flamenco ante todo. Por empresario y por cantaor. En él se dio el convertirse en el ‘Rey de los Cantaores’ (en 1865 ya existía un cartel en Cádiz que le denominaba así), que se sumaba a su vertiente empresarial».
Paco Aguilar, coleccionista, gran conocedor del flamenco y directivo de la Tertulia C. Flamenca El Gallo aporta estas notas biográficas de los artistas participantes en la primera edición de las Noches de Silverio.
Jueves 19. 21:30 h. Altos de la Plaza de Abastos. Entrada libre.
Antonio Ruiz, El Carpintero, es un cantaor nacido en el Morón de los años cuarenta del siglo pasado. Dedicado al flamenco con mayúsculas, y con Talega, Joselero o Perrate como referencias, posee una voz desgarrada y una afición flamenca fuera de lo normal. Antonio es un cantaor de reuniones, cantaor de cuartos, artista de artistas que sin ser profesional canta mejor que muchos de los que se suben a los escenarios cada fin de semana.
David El Galli. Nacido por las cosas de la emigración en Barcelona, a los 10 años regresa a Morón. David El Galli es un cantaor hecho primero en reuniones y luego en los tablaos, cantando para el baile. En los últimos treinta años no hay una bailaora o bailaor a los que El Galli no le haya dado su cante.
Elena de Morón. Empieza muy joven con 7 años recibiendo clases de la cantaora morisca Ana Ramírez, La Yiya. Obtiene una beca de la Fundación Cristina Heeren, formándose con artistas como José de la Tomasa, Esperanza Fernández, Juan José Amador, etc. Elena ha cantado por medio mundo, mayormente para el baile, pero también sabe cantar atrás y, además, es una buena saetera.
Paco de Amparo comienza a recibir clases de Javier de la Chica, y más tarde con Domi de Morón.
Guitarrista y fundador del grupo Son de la Frontera, recorre infinidad de países y graba dos discos. Más tarde registra «Moroneando» con SonAires de la Frontera en 2010. Siete años más tarde registra el trabajo «Alma de mi guitarra», con colaboraciones como las de Raimundo Amador, Antonio Canales, El Galli o Rubio de Pruna.
Paco es otra de la bandera del toque gastoreño y como tal ha acompañado a artistas de gran talla, entre los que se encuentran El Pele, David El Galli o Tomás de Perrate.
Viernes 20. 21:30 h. Altos de la Plaza de Abastos. Entrada libre.
Antonio Chacón es un cantaor de corte clásico. Veterano cantaor serio de los que hcen los cantes muy acordes a sus grandes conocimientos. Ha ganado importantes premios. Como muy buen aficionado que los es, tiene una voz flamenca limpia y clara.
Moisés Cano, Moi de Morón, comenzó en el flamenco como guitarrista. En 1996 se inició como cantaó en el tablao El Cordobés, de Barcelona. Más tarde fue componente del grupo Son de la Frontera, con el que giró por todo el mundo.
Desde hace muchos años, Moi de Morón es un cantaó profesional muy solicitado por las máximas figuras del baile, aunque también se prodiga como cantaó alante, desplegando una voz ronca, como de campana gorda, con matices graves y metal afillao que tanto aprecian los aficionados con paladar.
Diego Valle. Moronero aficionado al flamenco desde chico. Es primer premio del Certamen Interritmos a nivel nacional cantando una caña de Rafael Romero El Gallina y una serrana.
Yo lo he escuchado hacer la soleá del Chozas de Jerez que se canta muy poco y me gusta. Conocedor de muchos cantes.
Ignacio de Amparo, guitarrista de la casa de los Torres Amaya, se crió escuchando a su madre la Niña Amparo.
Músico totalmente autodidacta, tiene dos discos grabados: «Sonándola» y Entre dos castillos» (en directo). Además, con su toque gastoreño ha acompañado a innumerables artistas y recientemente ha sido el anfitrión de la guitarra moronera en el documental «Temple mestizo», de Daniel Lagares.












