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Opinión

La guerra de la OTAN en Ucrania (2). Los muertos

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Hay que reconocer, en primer lugar, que la guerra de la OTAN en Ucrania no tiene nada que ver con el genocidio que Israel está haciendo en Palestina. Hay que decir que, al contrario de lo que está ocurriendo en Gaza, ambos bandos están respetando, hasta ahora, a la población civil. Con las excepciones que conlleva cualquier conflicto armado de cierta intensidad.

Llevo leyendo y escuchando diversas fuentes y, sin pretensión de exactitud, creo que las cifras más verdaderas están en torno al millón y medio de muertos y desaparecidos en el bando otánico-ucraniano y ciento cincuenta mil en el ejército ruso.

La ofensiva otánica-ucraniana de la primavera-verano del 23 supuso unas pérdidas extraordinarias para el ejército patrocinado por la OTAN. El avance del ejército ruso se produce, a partir de ese momento, de manera lenta, pero segura. Antes de dar un paso se machacan las líneas enemigas de forma que el asalto a sus posiciones cuente con pocos efectivos y las bajas propias sean mínimas.

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Las filas otánico-ucranianas se van quedando sin gente. Es grande la cantidad de desertores de los distintos frentes y de los que huyen para que no les incorporen a filas. Trump le dijo a Zelensky, en la Casa Blanca, que parara la guerra pues se estaba quedando sin soldados.

Para remediar esta situación están queriendo bajar la edad de alistamiento hasta los 18 años y hay equipos que salen en busca de elementos que se están escaqueando. Cuando los encuentran, los apalizan y los meten en el coche de reclutamiento a la fuerza.

Es comprensible que en estas condiciones la opinión pública ucraniana este cambiando. La europea también. Ambas están muy distantes de lo que quieren sus gobernantes actuales. Más de la mitad de los ucranianos quieren la paz. Más de la mitad de los europeos no quieren que sus países dediquen miles de millones a financiar la guerra en un país extranjero.

Pero Úrsula, KK y compañía no se enteran. Ni ellas ni ninguno de sus familiares van a ir a morir a Ucrania. Así que les importa un comino los padecimientos en el frente de batalla. Están dispuestas a seguir la guerra hasta el último ucraniano.

Albergan la ilusoria esperanza de ganarla. Han perdido el sentido de la realidad, y, por eso mismo, son altamente peligrosas para todos y todas.

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