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Morón

Unpopular opinion: ¿en serio es necesario de nuevo la retirada de los vehículos para la carrera popular de Morón?

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Morón de la Frontera celebra este sábado 12 de septiembre la 45ª Carrera Pedestre, una gran cita deportiva que, una vez más, vendrá acompañada de cortes de tráfico y severas restricciones. Desde las 14:00 horas (en vías como el Paseo de la Alameda, Utrera y Soria) y a partir de las 18:00 (en calles como San Miguel, Ánimas o Cristo de la Buena Muerte), la circulación quedará prohibida y desde el Ayuntamiento se «recomienda» retirar los vehículos de las calles afectadas antes del inicio de las restricciones,

Más allá del valor del evento, la medida reabre un malestar vecinal constante. Que se entienda una cosa: es perfectamente comprensible y lógico que se exija despejar las calles cuando nos visitan grandes aglomeraciones o se pasean estructuras de gran tonelaje y anchura, como ocurre con los pasos en Semana Santa o las carrozas de la Cabalgata de Reyes. Ahí el espacio físico es una cuestión insalvable. Sin embargo, en el caso de una carrera popular, donde los atletas discurren a pie por la calzada, cuesta entender por qué la única solución vuelve a ser despejar por completo los aparcamientos.

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A lo largo del año, entre procesiones, pruebas deportivas y actos de todo tipo, los conductores de Morón viven en un permanente calvario para aparcar. Pero lo peor no es la molestia de buscar sitio, sino el castigo al despiste. Basta con estar fuera de casa o no ver la placa a tiempo para sufrir el temido desenlace: la grúa se lleva el coche y el vecino termina afrontando un «multón» desproporcionado por haber dejado el vehículo en la puerta de su casa.

Nadie se opone al deporte ni a dinamizar Morón, pero la gestión de la movilidad no puede basarse en aplicar la medida más drástica por defecto a costa de la paciencia y el bolsillo del ciudadano.

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