Morón
Morón afronta el verano bajo riesgo alto por el Virus del Nilo y refuerza la vigilancia




Morón de la Frontera volverá a encarar este verano bajo la máxima vigilancia frente al Virus del Nilo Occidental. La Junta de Andalucía ha incluido al municipio en el nivel alto de riesgo dentro del Plan Estratégico de Vigilancia y Control para 2026, una clasificación que comparte con otros 43 municipios de la provincia de Sevilla.

La actualización del mapa de riesgo llega después de una temporada 2025 en la que Andalucía mantuvo una intensa vigilancia epidemiológica. Según los datos oficiales, durante el pasado año se diagnosticaron cuatro casos humanos de fiebre del Nilo Occidental, se detectó circulación del virus en más de 60 trampas de mosquitos y se registraron varios positivos en aves y équidos, aunque no hubo fallecimientos.

En el caso de Morón, la preocupación no es nueva. La localidad ya ha estado bajo seguimiento especial en campañas anteriores y llegó a registrar un caso humano confirmado en 2025, según informó la Consejería de Salud.
Las abundantes lluvias registradas durante los últimos meses han llevado a las administraciones a extremar las precauciones. Los expertos advierten de que la combinación de agua acumulada y altas temperaturas favorece la proliferación de mosquitos, principal vector de transmisión del virus. Por este motivo, tanto la Junta como la Diputación de Sevilla han reforzado este año los programas de control, ampliando superficies de tratamiento y aumentando los medios técnicos destinados a la vigilancia entomológica.
Desde las autoridades sanitarias se insiste en la importancia de la colaboración ciudadana. Entre las recomendaciones figuran evitar acumulaciones de agua en patios y jardines, utilizar mosquiteras y repelentes, y extremar la protección durante las horas de mayor actividad de los mosquitos, especialmente al amanecer y al atardecer.
Con la llegada del calor, Morón se prepara así para una campaña de prevención que busca evitar que se repitan los episodios registrados en años anteriores y minimizar el impacto de una enfermedad que sigue siendo una de las principales preocupaciones sanitarias del verano andaluz.













