Opinión
El “atentado” al avión de Von der Layen. Por Diderot



Según cuentan las crónicas, el avión que llevaba a Úrsula von der Layen a Bulgaria se quedó sin GPS y los pilotos tuvieron que echar mano de la tecnología del papel y de la imprenta para aterrizar.

El británico Financial Times lo atribuyó al intentó de liquidar a la Jefa de la Comisión Europea y los demás medios “fiables” y no fiables del mundo occidental se han hecho eco del asunto.
Y yo me pregunto: ¿para qué querrían los rusos acabar con la vida de alguien que trabaja en su favor?

Porque Úrsula von der “Kaiser”, perdón, von der Leyen (¿en qué estaré pensando?), es, junto a su canciller Merz, Macron y, en principalísimo lugar Streamer (que parece seguir, en esto de la guerra, la tradición socialdemócrata que empezó con la traición a los acuerdos de Basilea), partidaria de continuar la guerra de la OTAN en Ucrania, hasta el último ucraniano.
Y como los rusos van ganando la guerra y cada día que pasa obtienen más kilómetros cuadrados de terreno, les viene muy bien que los europeos quieran mantenerla.
Trump se lo dijo claramente a Zelensky en el despacho oval de la Casa Blanca: no tienes cartas para jugar, si continuas con la guerra vas a hacer que mueran decenas y decenas de miles de los tuyos, te vas a quedar sin territorio y estás jugando con que se desencadene la Tercera Guerra Mundial.
El cinismo de Trump es más que notable, pretendiendo que él no tiene nada que ver con la guerra de la OTAN en Ucrania, pero el mensaje fue claro. Por eso quiere salir lo antes posible del embrollo. Eso sí, si puede hacer negocio, vendiendo armas, mejor.
Así que a la Federación Rusa le viene muy bien que Úrsula, Kaja Kallas (KK) y compañía quieran seguir con la guerra. La UE se está arruinando y dividiendo y, al paso que vamos, el ejército ruso es posible que haya conquistado totalmente las cuatro provincias que reclama para principios del próximo año.
Pero quizás haya ido más allá, hasta Odessa por el sur y hasta Sumy y Jarkov por el norte. Y, como le dijo Trump a Zelensky, si se prolonga algún año más, quizás no le quedaría ningún territorio que negociar.
Con Úrsula, a los rusos les va estupendamente. ¿Para qué, entonces, cargársela? Lo que le conviene a los rusos es que siga en su puesto. Es imposible encontrar una colaboradora más eficiente para implementar los objetivos de la Federación Rusa y al mismo tiempo llevar a la UE al desastre.









