Morón
Un interno de la cárcel de Morón agrede a tres funcionarios en un cacheo


La cárcel de Sevilla II, en Morón de la Frontera, ha vuelto a ser escenario de una nueva agresión de un preso hacia el personal de la prisión. La Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) ha hecho público que este martes, 21 de octubre, sobre las 12:10 horas ha tenido lugar un incidente en el que se han visto involucrados un interno y tres trabajadores de la cárcel.

Concretamente, durante un cacheo en el módulo 6 del centro penitenciario al interno J.L.J.T., uno de los funcionarios le halló «un cigarrillo con papel supuestamente impregnado en droga» y otra tira de papel dentro del bolsillo, también supuestamente impregnada en sustancias ilegales.

Al ordenarle que sacara la funda de los bolsillos, detallan en una nota de prensa remitida a los medios de comunicación, «se le cae un trozo grande de papel que el funcionario intenta coger» y es en ese momento cuando recibe un empujón que tira al suelo al trabajador, golpeándose en el brazo. Las otras dos funcionarias que estaban presentes en el cacheo, intentaron reducir al interno, «recibiendo una de ellas un codazo en la mejilla y la otra una patada en el codo».
Una vez avisado el jefe de servicios, que se personó en el lugar con otros funcionarios de refuerzo, se dio la orden de trasladar al preso al departamento de aislamiento «debido a su estado de agresividad».
Los tres funcionarios, asegura CSIF, sufrieron diversas lesiones que requirieron asistencia sanitaria en la enfermería del centro. Además de desear la pronta recuperación de los compañeros, desde el sindicato han solicitado a la dirección del centro penitenciario «la conducción inmediata del interno agresor a otro establecimiento más adecuado y su clasificación en primer grado».
«El sindicato destaca la profesionalidad de la plantilla del Centro Penitenciario Sevilla II, que sin apenas medios ni personal, saca adelante el trabajo diario de forma excepcional». Ante este nuevo hecho, denuncian «la falta de respuestas adecuadas ante la escalada de agresiones en las prisiones», consecuencia, según el sindicato, del “buenismo” de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.













