Morón
Más información, más prevención y más derechos: claves del taller sobre cáncer de mama en Morón


Morón de la Frontera acogió el taller de prevención del cáncer de mama “Tócate para que no te toque”, organizado por Izquierda Unida, MDM y AMAMA, con el objetivo de informar, concienciar y dotar a las mujeres de herramientas para la detección precoz de esta enfermedad.

La presentación del acto corrió a cargo de Marina Segura, quien agradeció la asistencia y destacó el compromiso de las personas participantes, especialmente tras el aplazamiento del taller el pasado 23 de enero debido al temporal. Por su parte, el taller fue impartido por la compañera Carmen, de AMAMA, que ofreció una intervención cercana, clara y muy completa.
Durante la apertura se subrayó el objetivo principal del encuentro: concienciar sobre la importancia de la prevención y la detección precoz del cáncer de mama, así como reivindicar una sanidad pública con los recursos necesarios que garantice esa detección a tiempo.

Un papel protagonista lo tuvo AMAMA Sevilla, una asociación formada por mujeres que han pasado o están pasando por la enfermedad, con una trayectoria ampliamente reconocida. En los últimos años ha recibido premios como el Clara Campoamor o los García Caparrós, y ha sido propuesta para la Medalla de Andalucía, destacando tanto por su labor de acompañamiento como por su firme defensa de los derechos de las pacientes y de la sanidad pública.
Además, se recordó el papel clave de AMAMA en la denuncia de los problemas en los cribados de cáncer de mama, con retrasos y fallos que han afectado a muchas mujeres. A raíz de esta situación, se insistió en la necesidad de que las mujeres cuenten con información clara sobre cómo prevenir, cómo detectar a tiempo y qué recursos y protocolos existen en la sanidad pública, así como los derechos que tienen como pacientes.

Los datos expuestos reflejan la magnitud del problema: el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres, con alrededor de 36.000 casos en 2024 y una previsión de 38.000 en 2025. Aunque aproximadamente el 80% entra en remisión, un 20% de los casos fallece. También se recordó que, aunque es menos habitual, el cáncer de mama también afecta a los hombres, y que existen más de 200 subtipos, lo que evidencia la complejidad de la enfermedad.

Uno de los aspectos más destacados fue el impacto emocional del diagnóstico, descrito como “una montaña rusa”, en la que es necesario atravesar un proceso de duelo. En este camino, el acompañamiento es fundamental.
En este sentido, AMAMA explicó su trabajo basado en varios ejes clave. Por un lado, el acompañamiento integral a las pacientes, con servicios como psicooncología, asesoramiento jurídico, trabajo social, fisioterapia, nutrición o podología, muchos de ellos no cubiertos por la sanidad pública pero accesibles a través de la asociación a precios populares. También desarrollan talleres como yoga oncológico, flamenco, crochet o actividades de autocuidado, que ayudan tanto a nivel físico como emocional.
Otro eje fundamental es la defensa de los derechos de las pacientes y de una sanidad pública de calidad. A esto se suma el papel del voluntariado, especialmente en el acompañamiento a personas recién operadas.
El encuentro también abordó las secuelas del cáncer, que pueden ser físicas (fatiga crónica, linfedema, dolor o alteraciones en la piel), hormonales (menopausia inducida), emocionales (miedo, ansiedad o problemas de concentración) y sociales, con especiales dificultades para la reincorporación laboral debido a una triple vulnerabilidad: ser mujer, la edad y haber pasado por la enfermedad.
La detección precoz fue otro de los mensajes clave. Se insistió en acudir a los programas de cribado, ya que no es lo mismo un diagnóstico en estadio inicial, con altas probabilidades de curación, que en fases avanzadas, cuando la enfermedad es metastásica.
También se ofrecieron pautas claras de autoexploración mamaria: realizarla dos semanas después de la menstruación (o elegir un día fijo al mes en caso de no tenerla), utilizando tres dedos y explorando en círculos el pecho, la axila y la zona del escote. Ante cualquier cambio —bultos, endurecimiento, hundimiento del pezón, secreciones o alteraciones en la piel— es fundamental acudir al médico, y en caso de negativa a realizar pruebas, solicitarlo por escrito y reclamar.
Por último, se compartieron recomendaciones sobre hábitos de vida una vez diagnosticado el cáncer, orientadas a mejorar la calidad de vida y acompañar el tratamiento: evitar el tabaco y el alcohol, mantener un peso saludable, realizar ejercicio moderado y seguir una dieta equilibrada basada en el modelo mediterráneo.
El taller concluyó con una valoración muy positiva por parte de las personas asistentes, que se mostraron satisfechas y con ganas de seguir participando en nuevas actividades y talleres organizados por la asociación.












