Morón
ACAIP denuncia la grave falta de médicos en la cárcel de Morón y alerta de un riesgo real para la vida de los internos


El Centro Penitenciario de Sevilla II cuenta actualmente con solo tres médicos para atender a una población reclusa cercana a los 1.300 internos, una situación claramente insuficiente que provoca que varios días al mes el centro permanezca sin facultativo médico.

El sindicado ACAIP denuncia que esta carencia estructural pone en serio peligro la salud y la vida de los internos y a la vez genera una situación de inseguridad permanente para los trabajadores.
Esta realidad contraviene de forma directa el Reglamento Penitenciario, cuyo artículo 208 reconoce el derecho de las personas privadas de libertad a una atención sanitaria integral, equivalente a la dispensada al conjunto de la población.

La gravedad es aún mayor si se tiene en cuenta el perfil conflictivo y sanitario de la población reclusa del centro con internos multireincidentes con gran cantidad de incidentes regimentales; con internos con patologías múltiples y enfermedades crónicas; o altos índices de toxicomanías; con un departamento de enfermería donde residen internos con graves problemas de salud y con un módulo PAIEM, destinado específicamente a internos con enfermedades mentales que requieren seguimiento médico constante.
Según el sindicato mayoritario en el sector penitenciario, a esta situación crítica se suma la entrada masiva de nuevas drogas, especialmente papel impregnado con cannabinoides sintéticos o fentanilo, una sustancia extremadamente peligrosa que ya ha provocado el fallecimiento de varios internos en distintos centros penitenciarios.

En el día de hoy, varios internos de Sevilla II han tenido que ser atendidos de urgencia tras consumir esta nueva y peligrosa sustancia, sumados a las urgencias médicas que diariamente surgen en esta prisión. Ante la ausencia presencial de médico en el centro, ha sido necesario hacer uso del traslado de internos en ambulancia a un hospital para ser atendidos.
Desde ACAIP recuerdan que las prisiones se encuentran alejadas de los núcleos urbanos y que cualquier traslado sanitario requiere de la llegada de una ambulancia escoltada por la Guardia Civil, lo que retrasa de forma crítica la atención médica.
En situaciones de sobredosis o emergencias vitales, estos retrasos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Además, la falta de médicos limita gravemente la gestión regimental del centro, ya que el artículo 72 del Reglamento Penitenciario (aislamiento provisional de los internos) establece que solo pueden aplicarse esta medida previa valoración médica del interno. Por tanto, cuando no hay facultativo, estas medidas no pueden ejecutarse, lo que debilita la seguridad, el orden y la autoridad dentro del centro.
Desde ACAIP denuncian una vez más la insostenible crisis de la sanidad penitenciaria, con una falta de médicos que supera ya el 70% a nivel nacional, y exigimos soluciones inmediatas.
La única salida real pasa por el traspaso efectivo de las competencias sanitarias a las comunidades autónomas, tal y como establece la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, pendiente de cumplimiento desde hace más de veinte años.
La Administración no puede seguir mirando hacia otro lado. La falta de medios sanitarios en prisión pone en riesgo vidas, vulnera derechos fundamentales y genera una inseguridad inasumible tanto para internos como para los trabajadores penitenciarios.
«ACAIP seguirá denunciando esta situación hasta que se adopten medidas reales y eficaces», añaden.









