Morón
Vídeo/ La AECC, señalada como “un lobby” con vínculos políticos con el PP, un presidente exdirectivo farmacéutico y silencio ante la crisis de los cribados


Las recientes declaraciones de la radióloga Luisa Lores en el Congreso de los Diputados han vuelto a poner en el centro del debate público el papel de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en el sistema sanitario y su posicionamiento ante controversias relacionadas con la gestión del cáncer en España.

Durante una jornada organizada por Podemos titulada “Avance de la privatización en el sistema sanitario público”, celebrada en la sala Ernest Lluch del Congreso, Lores lanzó duras críticas contra lo que calificó como “la privatización del cáncer”. En su intervención, situó a la AECC en el centro de sus reproches y la describió como “un enorme lobby” con gran capacidad de influencia.
La radióloga cuestionó el respaldo social que recibe la entidad. “Todo el mundo la apoya, pero ¿por qué la apoya? Es que no han entrado en Internet”, afirmó, sugiriendo que el amplio apoyo ciudadano no siempre se corresponde con un conocimiento profundo de su funcionamiento o de sus vínculos institucionales.

Entre los ejemplos que mencionó, Lores se refirió al Centro Oncológico de Galicia, que —según explicó— fue construido con fondos públicos pero está gestionado por la AECC. En su exposición también mencionó que el centro está presidido por el propietario de Conservas Calvo y que la asociación controla el registro gallego del cáncer.
Asimismo, la radióloga aludió a la dirección actual de la entidad y señaló que su presidente es Ramón Reyes, a quien identificó como exdirectivo de la farmacéutica alemana Merck. En su repaso histórico de la organización también mencionó a la expresidenta Isabel Oriol y a la empresaria Inés Entrecanales, así como a la relación política de la primera con la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre.
Las críticas llegan además en un momento especialmente delicado en Andalucía, donde continúa la polémica por el funcionamiento de los programas de cribado de cáncer de mama. Mientras asociaciones de pacientes como Amama han decidido llevar el asunto a los tribunales —reclamando que la Junta de Andalucía indemnice a una mujer afectada por presuntas irregularidades en dichos cribados—, la AECC mantiene hasta ahora un silencio que varias voces del ámbito sanitario consideran llamativo.
Este contraste ha intensificado el debate sobre el papel que debería desempeñar la asociación en situaciones de conflicto dentro de las políticas públicas de prevención del cáncer. Según recordó Lores, la propia AECC ha planteado la posibilidad de integrarse institucionalmente como observador en el comité de cribados tras el conflicto surgido en Andalucía.
La radióloga cerró su intervención planteando una cuestión directa sobre ese escenario: “¿Debemos permitirlo?”. Su respuesta fue clara: “Yo creo que no”.















