Sobre la anulación de la deuda en manos del BCE, una propuesta interesante que merece una oportunidad. Por J.R.H.

Escrito por  J.R.H. Opinión Domingo, 07 Febrero 2021 11:39
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_Este pasado  viernes 05/02/2021 leo un artículo con el siguiente titular “Anular la deuda pública mantenida por el BCE para que nuestro destino vuelva a estar en nuestras manos” y seguido del subtítulo “En la zona euro nos debemos el 25% de nuestro endeudamiento a nosotros mismos. Su cancelación a cambio de inversiones de los Estados sería un primer signo fuerte de que el continente está recuperando su destino”.

 

Me ha sorprendido la poca o nula cobertura mediática de esta propuesta, por ello quiero comentarla y divulgarla a través de la Voz de Morón. 

 

El artículo expone la propuesta de varios economistas, entre ellos  Thomas Piketty director de investigación en la École des Hautes Études en Sciences Sociales, Cristina Narbona vocal de la junta directiva de Economistas Frente a la Crisis. Nacho Álvarez secretario de Estado de Derechos Sociales y secretario de Economía de Podemos y Steve Keen  profesor de Economía y Finanzas en la Universidad de Kingston y  firman además este texto numerosos profesores de economía de prácticamente todos los países de la Unión Europea.

 

Resumo lo que  proponen estos entendidos en la ciencia económica, partiendo de un hecho poco conocido, que el Banco Central Europeo -en adelante BCE- es el acreedor del 25% de la deuda de los Estados miembros de la Unión Europea, a saber su propuesta:

  • La anulación de la deuda en manos del BCE.

 

  • Proponen un mecanismo para que el BCE ofrezca a la Estados miembros de la Unión Europea los medios financieros para la reconstrucción social, económica y cultural del deterioro provocado por la crisis sanitaria y además abordar el problema ecológico.
  • Mecanismo que consiste en formalizar un contrato entre el BCE y los Estados miembros por el que el Banco Central condona la deuda pública de los Estados y éstos se obligan a invertir las mismas cantidades condonadas en la reconstrucción, social, económica  y ecológica.
  • Estamos hablando de una  cantidad de 2.500.000 millones de euros (2,5 Billones de Euros).

 

  • El BCE puede permitírselo desde el punto de vista financiero y jurídicamente no está prohibido por los tratados de la Unión, que en cualquier caso, podría solventarse con voluntad política.
  • La condonación iría acompañada de una serie de reformas todas encaminadas  a fortalecer la solidaridad y combatir las desigualdades entre Estados y personas.

 

 

Obviamente existen opiniones en contra de esta propuesta, en primer lugar desde el propio BCE, manifestadas  a través de su vicepresidente Luis de Guindos y también de algunos economistas y políticos; cuáles son sus argumentos, esto es lo que refieren:

 

  • La propuesta es inviable por ser  legalmente imposible, políticamente disruptiva y muy dudosa en sus efectos.
  • Luis de Guindos, vicepresidente del BCE. “La cancelación de la deuda es ilegal, según los tratados. Pero no es solo una cuestión legal. Es que no tiene ningún sentido económico o financiero”
  • “El artículo 123 del Tratado de Funcionamiento de la UE prohíbe al BCE financiar los Presupuestos de los Estados. Presidenta del eurobanco, Christine Lagarde.

 

  • El Sr. de Guindos insiste en su oposición al  asegurar que condonar la deuda en el balance del banco central implicaría dificultades para que el BCE mantuviera el flujo de dividendos que paga a los Tesoros nacionales, por lo que la condonación de la deuda acabaría afectando a los dividendos que obtienen los Gobiernos. Pero ese no sería el único problema. Porque un impago implicaría un daño a la reputación, credibilidad e independencia de los bancos centrales, asegura Guindos.

 

  • Esta es la opinión de un economista -Paul De Grauwe, profesor en la London School of Economics. “Mientras la deuda pública continúe en el balance del BCE es como si esos bonos no existieran. El problema vendrá en el futuro, si el BCE vende esos títulos para evitar que la inflación supere el 2%”.

 

 Sobre los argumentos en pro y en contra de esta propuesta voy a dar mi opinión, diferenciando  tres aspectos:

 

El  Jurídico

 

Cuando se argumenta  que la condonación o cancelación de la deuda es ilegal por ir en contra de los tratados de la Unión europea, bajo mi parecer  se parte de una idea inicial errónea, no se trata en términos jurídicos de  una condonación, sería de aplicación la figura jurídica de la confusión, regulada ya  por nuestro Código Civil (y muchos otros) en sus artículo 1.156 y 1192, 1193 y 1194 en el capítulo  sobre la extinción de la obligaciones, que consiste fundamentalmente en tener por extinguidas las obligaciones -deudas- cuando se reúne en una misma persona física o jurídica la doble condición de acreedor y deudor. 

 

Siendo el BCE una institución europea que se financió en su origen con la aportación de los Bancos Centrales de los Estados miembros y   continua su financiación con un porcentaje  de los depósitos de los clientes en la banca europea,  resulta que los propietarios del BCE son los distintos Bancos Centrales de los Estados miembros. Luego  los préstamos que el BCE concede a los Estados miembros   es un endeudamiento financiado con recursos de esos mismos Estados, generando una situación de confusión entre acreedor y deudor cuya consecuencia jurídica es la extinción de la deuda.  

 

 

El  Económico-Social

 

Cuando se argumenta por sus detractores que la propuesta no tiene sentido económico - financiero se olvidan interesadamente que  la condonación – mejor dicho la confusión de la deuda y, por tanto, su extinción- quedaría condicionada  al compromiso y obligación de los Estados miembros  a invertir las mismas cantidades extinguidas en la reconstrucción social, económica  y ecológica. Supondría una inversión pública en sanidad, educación, formación, investigación, cultura, igualdad, mejora del medio ambiente, energías renovables…etc  Todo ello conllevaría, sin duda, una revitalización de la economía real y no especulativa   - que es lo que fomenta el Sr. de Guindos con sus  argumentos- que redundaría en un bienestar social por la creación de empresas con  un objeto social  dirigido y comprometido  a esos fines; la  generación de   puestos de trabajos estables; el incremento de la recaudación fiscal que revierte en la financiación de los Estados, en definitiva, se promueve un círculo económico de prosperidad social.

 

El Político

 

Las objeciones a esta propuesta en realidad encierran una visión de  la  política económico-social  de una determinada ideología,   sus argumentos pretenden perpetuar una línea liberal que no da respuesta, al contrario, lo fomenta, al problema fundamental del mundo: la  distribución de la riqueza y la creciente desigualdad.

 

Tal como se refiere en el texto de la propuesta, se trata de una medida excepcional para solventar  una situación igualmente excepcional, y ponen como ejemplo la  medida adoptada con Alemania tras la II Guerra Mundial cuando se le  “condonó dos tercios de su deuda pública, lo que le permitió volver a la prosperidad y afianzar su futuro en el espacio europeo.”

 

 

La toma en consideración de esta propuesta es una decisión política, pero también  tiene el respaldo de numerosos economistas de todos los países miembros de la Unión Europea. Demos  oportunidades a alternativas – como ésta- a un sistema que se sabe agotado, pero que se mantiene por una élite que no quiere perder sus privilegios.

 

Argumenta el vicepresidente del BCE que  “un impago implicaría un daño a la reputación, credibilidad e independencia de los bancos centrales” Son términos que sacralizan una Institución creada por los Estados, marginando el bienestar de la personas. “Qué importa que a  las personas le vaya mal si la economía le va bien” dijo un dirigente del FMI. Por supuesto refiriéndose a la economía especulativa, la que describió Julio Anguita diciendo “aquí se puede estar hundiendo el mundo, se pueden morir de hambre nuestros escolares de primaria o secundaria, pero en cuanto haya un euro, ese euro se tiene que entregar primero a los que han comprado la deuda. Con esa prioridad absoluta, ganamos, dicen, credibilidad ante Europa”  (*) En el libro “Contra la ceguera” Julio Anguita y Julio Flor.    

 

La política no puede quedar atrapada y limitada por sus instituciones, si sus instrumentos son obstáculos para su fin último,  el bien común, habrá que buscar alternativas, estudiarlas y reflexionar sobre ellas. Esta propuesta interesante se merece una oportunidad.  

 

 

 

 

 

Modificado por última vez en Domingo, 07 Febrero 2021 11:58