La contabilidad creativa del Ayuntamiento de Morón o cómo ocultar un 60% de gasto en personal.

Escrito por  El Candil Morón Lunes, 18 Marzo 2013 08:00
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Cartas al Director

.Sr. Director de lavozdemoron.es: He leído en su periódico digital que Morón gasta el 40% de su presupuesto en personal. Hace años que se da esa situación que es muy preocupante porque los entendidos en administraciones locales afirman que el capítulo I del presupuesto (referido a los gastos de personal) debe estar en torno a un 25%.

Pero es que el asunto es mucho más grave porque el dato del 40% no responde a la realidad. El Ayuntamiento gasta mucho más en personal. No creo equivocarme mucho si le digo que supera el 60%.

¿A qué se debe esta diferencia? Se debe a una apreciación tramposa que surge cuando el Ayuntamiento empezó a privatizar servicios.

El Ayuntamiento ha privatizado la limpieza de la mayor parte de los colegios públicos, ha privatizado el agua y la basura, ha privatizado los servicios de Ayuda a Domicilio… y no sigo por no aburrir.

Si sumamos todos estos trabajadores son más de medio centenar. Pero no aparecen en el capítulo I y, por tanto, no se consideran gastos de personal.

Creo que los trabajadores de los Patronatos de Cultura y Deportes tampoco están dentro del capítulo I, pero eso no lo puedo afirmar con seguridad, pero es fácil enterarse.

Pero el Ayuntamiento paga a las empresas que se han hecho a cargo de esos servicios (Aqualia, Urbaser, APRONI,…) unas cantidades en las que se incluyen, naturalmente, los salarios de esos trabajadores. Sólo que no aparecen en el capítulo I de los presupuestos sino en el capítulo IV y otros.

De esta manera no se contabilizan como personal más de 50 trabajadores cuyos salarios vienen del Ayuntamiento.

Las privatizaciones no habrán servido ni para mejorar los servicios ni para hacerlos más baratos (al revés) pero si han servido para enmascarar que el gasto en personal del Ayuntamiento es más del doble de lo aconsejable. A esto le llaman algunos contabilidad creativa. Otros les llamamos simple y llanamente engaño. Y es que a algunos parece que les va la marcha de hacerse trampas en el solitario. Y así van las cosas en este país. ¿Cómo se puede confiar en quien se miente todos los días a sí mismo?

El Candil