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La Voz de Morón

 Si levanto el puño/me llaman guerrero./ Y yo les contesto:/ si levanto el puño,/saludo al obrero.(cante de Pepe “El Taranto” allá por los setenta) Si levanto el puño/me llaman guerrero./ Y yo les contesto:/ si levanto el puño,/saludo al obrero.(cante de Pepe “El Taranto” allá por los setenta)

Murió Marcos Ana, comunista y poeta

Domingo, 27 de Noviembre de 2016 22:00 por Juan Segura Fernández
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Fue el preso político que más tiempo pasó en las cárceles franquistas (23 años)

Encarcelado en 1939 y condenado a muerte cuando solo tenía 19 años

Marcos Ana, poeta y comunista convencido, ha fallecido a los 96 años en Madrid. Fue el preso político que pasó más tiempo en una cárcel franquista. Sufrió numerosas torturas. Saliódel penal de Burgos en 1961,con 42 años."Nacer a los 42 es algo muy serio", contaba.Pero todavía tuvo tiempo para seguir luchando por sus ideas. Sin rencor:"Nunca he querido venganza. La única venganza que quiero es que triunfen nuestras ideas".

Su nombre real era Fernando Macarro. Nacido en Salamanca en 1920, se trasladó a Madrid con su familia. Se alistó en el bando republicano cuando estalló la Guerra Civil, después de tener que recoger el cadáver de su padre de entre los escombros de una casa destruida por los bombardeos franquistas. Se afilió al Partido Comunista.

Pasó por varias cárceles y compartió cautiverio con escritores como Antonio Buero Vallejo. Comenzó a aficionarse a la lectura con algunos libros que circulaban por el penal, clásicos españoles autorizados como Quevedo o Lope de Vega. Pero también logró hacerse con los versos prohibidos de Miguel Hernández, poeta encarcelado por el franquismo y que acabaría muriendo en prisión, o Federico García Lorca, fusilado por los golpistas.

Tras años de cautiverio, comienza a escribir. A los 33 años redactó su primer poema y adoptó como seudónimo los nombres de sus padres, Marcos y Ana. Sus poemas logran traspasar, escondidos, los barrotes de la cárcel y se convierten en un símbolo de la lucha contra la dictadura.

Uno de ellos, tituladoDecidme cómo es un árbol, dio nombre a sus memorias. El poema habla de la soledad, de la vida en prisión, del aislamiento, de la represión. De cómo, tras tanto tiempo entre rejas, había olvidado la vida.

Decidme cómo es un árbol,/contadme el canto de un río/ cuando se cubre de pájaros,/ habladme del mar,/ habladme del olor ancho del campo/ de las estrellas, del aire.(…) //Hablo por hablar asuntos/ que los años me olvidaron./ No puedo seguir:/ escucho los pasos del funcionario.

 

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